En 1989 Roger Penrose escribe “La mente Nueva del Emperador” Roger plantea uno de los puntos de vista de la inteligencia artificial (IA) fuerte, que plantea la posibilidad de la existencia de un programa que se comporte de manera indistinguible a la de un humano y que, en dado caso, dicho programa tenga propiedades humanas como conciencia, sentimiento, comprensión o entendimiento y en general, toda una serie de características de lo que hacen a un humano un ser humano. La pregunta que nos podemos hacer es:
¿Es posible hoy por hoy que un programa logre tener tener las características de un humano e incluso tenerlas a un mejor nivel?
Una de las formas de saberlo es aplicando los tests de Turing